Cómo evitar las lesiones musculares

Cómo evitar las lesiones musculares

Ya sea como resultado de una falta de calentamiento, movimientos bruscos, o una fatiga en exceso, nuestras fibras musculares son propensas a sufrir estiramientos o tensión más allá de sus límites y por tanto derivar en indeseables lesiones. ¿Sabías que estas lesiones pueden manifestarse a la hora de realizar diferentes tipos de actividades de nuestra vida cotidiana, y no solo al realizar deportes o rutinas de peso en el gimnasio?

Dicho esto, nos encargaremos en esta oportunidad de develar cuáles son las causas que pueden desembocar en este tipo de dolencias, así como también ofrecer una sencilla guía de recomendaciones sobre de cómo evitar las lesiones musculares.

Causas y consecuencias de las lesiones musculares

Las lesiones musculares pueden manifestarse en cualquier persona – y en cualquier momento. Ya sea a causa de pasar muchas horas sentados en una mala postura, levantar objetos pesados sin cuidar la espalda, o realizar actividad física sin un correcto calentamiento previo, nuestras fibras musculares pueden fácilmente evidenciar un estiramiento más allá de sus límites y por tanto resquebrajarse para dar lugar a una dolorosa lesión.

Rebasado este punto de máxima tensión, el músculo afectado puede sufrir un cierto grado de desgarro muchas veces acompañado de un punzante dolor e hinchazón. Posteriormente a presentarse la lesión, el individuo se verá obligado a encarar un arduo proceso de recuperación que lo dejará fuera de todo entrenamiento físico que involucre aquellas fibras afectadas. ¡Pero todo esto puede ser evitado si se toman los recaudos necesarios!

Consejos para evitar lesiones musculares

  • Calienta antes de tus rutinas de ejercicio: una de las prácticas que muchas personas dejan de lado a la hora de iniciar sus entrenamientos es la del calentamiento previo. Y es que realizar una pequeña sesión de no más de 10 minutos de ejercicio liviano puede ser de gran ayuda en vistas a activar todas nuestras fibras musculares, poner nuestro corazón a trabajar, e irrigar un mayor caudal de sangre a cada sector de nuestro cuerpo.

Se recomienda de esta manera realizar ejercicios de calentamiento tales como saltar la cuerda, trotar sobre una cinta, o bicicletas elípticas. ¡Tus músculos te lo agradecerán!

  • Organiza tus entrenamientos cuidadosamente: una recomendación a tener en cuenta a la hora de realizar cualquier tipo de actividad física es la de acompañarnos de un entrenador personal. El profesional indagará acerca de nuestro historial personal y objetivos, buscando así organizar planes de entrenamientos con una carga progresiva que no pongan en riesgo nuestras fibras musculares y que nos otorguen resultados óptimos.
  • Estira tus músculos día a día: tanto para aquellas personas acostumbradas a entrenar regularmente, como también para aquellos no tan amantes del ejercicio físico, las sesiones de estiramiento pueden ser de gran ayuda de cara a mantener nuestras fibras musculares sanas y alertas ante cualquier estiramiento brusco.
    Practicar estiramientos diarios promoverá una mayor irrigación de sangre y oxígeno a nuestras fibras musculares, lo cual incrementará su resistencia de manera progresiva y creará una verdadera barrera en contra de diferentes tipos de lesiones.
  • Cuida tu alimentación: un factor de suma importancia para todo aspecto de la vida. Acompañarnos de un buen plan dietario y una correcta hidratación no solo nos ayudará a dar el ciento por ciento en cada uno de nuestros entrenamientos físicos, sino que también aportará a regenerar y reforzar nuestras fibras musculares en aquellos cruciales períodos de descanso.

Consulta con un especialista en el área de nutrición para idear el mejor plan de acuerdo a tus necesidades. Se aconseja siempre dejar de lado las grasas saturadas, incorporando más frutas como la banana, y vegetales de hoja verde. Y claro, ¡no te olvides de beber al menos dos litros de agua cada día! La hidratación cumplirá un rol crucial en vistas a mantener la lubricación de tus músculos y así prevenir cualquier tipo de lesión.

Hemos presentado una serie de consejos acerca de cómo evitar las lesiones musculares. Incorporando estas prácticas estarás brindando mayor seguridad a tu cuerpo en las actividades de tu vida cotidiana, apuntando siempre a reducir al máximo la posibilidad de sufrir algún tipo de dolencia o desgarro. ¡Recuerda siempre consultar con un especialista en el área para clarificar tus dudas y apostar a una mayor calidad de vida!

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